Flexibilidad cognitiva y TEA: más allá de las palabras.
- yellowlemoneduca
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Actualizado: hace 2 días
Cuando pensamos en el Trastorno del Espectro Autista (TEA), lo primero que suele venir a la mente son las dificultades en la interacción social o las diferencias en la comunicación. Sin embargo, detrás de cómo un niño o niña se comunica, conversa y comprende el entorno, actúa un "director de orquesta" que a menudo pasa desapercibido: las funciones ejecutivas. En este artículo vamos a hablar de una manera más concreta de una de ellas, la flexibilidad cognitiva.
En el aula de Audición y Lenguaje, nos encontramos a diario con alumnos que poseen un vocabulario rico y una gramática adecuada, pero que encuentran dificultades cuando la conversación da un giro inesperado, cuando tienen que interpretar el lenguaje figurado o cuando se enfrentan a un cambio de rutina. ¿Por qué ocurre esto? Vamos a analizarlo en profundidad.
¿Qué es la flexibilidad cognitiva y cómo influye en el lenguaje?
La flexibilidad cognitiva es una función ejecutiva fundamental que le permite al cerebro cambiar de perspectiva, adaptarse a situaciones imprevistas, tolerar los cambios en los planes y encontrar diferentes alternativas ante la resolución de un mismo problema.
Te explico de manera más sencilla en qué consiste la flexibilidad cognitiva en el siguiente vídeo.
Dentro de los trastornos del neurodesarrollo y del lenguaje, esta capacidad mental es vital para:
Adaptar el discurso pragmático: saber regular el tono, el contenido y la forma dependiendo del contexto. No es la misma la interacción cuando se produce con un profesor, con un famiiliar o con un compañero.
Gestionar los cambios de tema en la conversación: Seguir el hilo conductor cuando la persona con la que estamos hablando introduce un giro inesperado en el diálogo.
Comprender el lenguaje figurado y abstracto: Interpretar bromas, metáforas, ironías o dobles sentidos, donde el significado literal deja de tener validez y se requiere "flexibilizar" el pensamiento.
El impacto de la flexibilidad cognitiva en la pragmática del TEA.
En el espectro autista, uno de los retos más recurrentes es la tendencia a la inflexibilidad de pensamiento y a los patrones de comportamiento repetitivos. A nivel comunicativo, esto repercute directamente en la pragmática, es decir, el uso social del lenguaje, ocasionando:
Dificultad ante los cambios de tema conversacionales: Para un niño con TEA y baja flexibilidad cognitiva, un cambio brusco en una charla genera desconcierto y ansiedad.
Procesamiento literal del lenguaje: Las expresiones idiomáticas o el humor implican un esfuerzo cognitivo elevado, es por eso que para ellos descifrar frases hechas requiere un salto mental complejo que a menudo resulta confuso.
Resolución de conflictos en la comunicación diaria: La interacción social es espontánea e impredecible. Ante cualquier malentendido verbal, se necesita flexibilidad para reformular el mensaje, algo que puede causar frustración si las expectativas iniciales se rompen.
Estrategias de intervención desde la Audición y Lenguaje.
Trabajar las dificultades pragmáticas en el TEA requiere conectar el entrenamiento de las funciones ejecutivas con herramientas de apoyo a la comunicación. Algunas estrategias prácticas y basadas en la evidencia son:

Anticipación visual y gestión de la incertidumbre.
Reducir la incertidumbre del entorno a través de agendas visuales o claves anticipadas permite que el cerebro descanse y esté más receptivo a la variabilidad imprevista.

Dinámicas de categorización flexible.
Utilizar juegos de mesa o actividades en las que no exista una única respuesta correcta.

Abordar de manera explícita el lenguaje figurado.
Trabajar el humor, los chistes y las metáforas emdiante soportes visuales o pequeños cómics. Contrastar visualmente el significado literal frente a la intención real del hablante ayuda a asimilar que una misma frase admite múltiples interpretaciones.

Técnicas de flexibilidad conversacional.
Durante las sesiones, introduce cambios de guion controlados y lúdicos. Por ejemplo, simular que el tema principal de la charla se interrumpe de repente por un "aviso imprevisto" y entrenar pautas verbales para retomar o redirigir la conversación con éxito.
Conclusión.
La flexibilidad cognitiva actúa como el puente invisible que aporta dinamismo al lenguaje dentro de un entorno social cambiante. Comprender que detrás de una dificultad pragmática o de una resistencia al cambio conversacional existe una necesidad de estimular esta función ejecutiva nos impulsa, tanto a los profesionales, como a las familias, a abordarlo con mucha más empatía y funcionalidad.
Fuentes:
Talero-Gutiérrez, C., Echeverría Palacio, C. M., Sánchez Quiñones, P., Morales Rubio, G., & Vélez-van-Meerbeke, A. (2015). Trastorno del espectro autista y función ejecutiva. Acta Neurológica Colombiana, 31(3), 246–252. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9458079
Baixauli-Fortea, I., Roselló-Miranda, B., Berenguer-Forner, C., Colomer-Diago, C., & Miranda-Casas, A. (2015). Relaciones entre las funciones ejecutivas y la pragmática en niños con trastorno del espectro autista. Revista de Neurología, 60(Supl 1), S39–S44.
Ozonoff, S., Pennington, B. F., & Rogers, S. J. (1991). Executive function deficits in high-functioning autistic individuals: Relationship to theory of mind. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 32(7), 1081–1105. https://doi.org/10.1111/j.1469-7610.1991.tb00351.x
Autismo España. (2022). Inflexibilidad cognitiva y pensamiento rígido en personas con TEA. Guías de buenas prácticas y actualidad sobre Trastorno del Espectro Autista. Disponible en autismo.org.es

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